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16/11/06
El Nuevo Diario
http://www.elnuevodiario.com.ni
Jubilados pobres agonizan entre cita y cita
Salud previsional está “en coma”
* Han proliferado al amparo de una interpretación elástica
de la Ley de Salud, que permitía ver a ésta como una
mercancía
* Consultas relámpago, muchas recetas, pocas medicinas y
unas instalaciones “de garaje”
* Alemán y Simeón Rizo comenzaron todo con “Salud
Integral”, y el asegurado que no tenía nada se dio
por satisfecho, mientras comenzaban a crecer fortunas al amparo
de los pacientes
Melvin Martínez | mmartinez@elnuevodiario.com.ni
El Sistema de Salud Previsional en Nicaragua se encuentra gravemente
enfermo. Largas horas de espera de los asegurados, atención
médica deficiente y molestos trámites burocráticos,
son quejas recurrentes de los afiliados de las diferentes empresas
médicas previsionales.
El Hospital Militar “Alejandro Dávila Bolaños”
es la empresa médica previsional más grande de Nicaragua.
El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, tiene
un registro de 426,104 asegurados en estas empresas, de los cuales,
casi 40,104 están afiliados en el “Militar”.
Según una fuente, un médico de esta empresa médica,
propiedad del Ejército de Nicaragua, le dedica un promedio
de 10 a 15 minutos a un paciente que llega a la consulta externa.
El galeno debe atender a seis pacientes por hora para garantizar
su salario, que anda por 250 dólares mensuales
Consultas “express”
“¿Podría realmente un médico diagnosticar
a un paciente en ese período? ¿Puede diagnosticar
una enfermedad un médico en 10 minutos, o qué bien
nos puede hacer si tiene que cumplir con una gran cantidad de pacientes
por día?”, cuestionó Miguel Ángel Baca,
asesor legal de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores.
Una prueba de la indolencia de las empresas médicas es lo
que le sucedió al docente Alí Bismarck Mairena, de
44 años, quien afirmó que con apoyo del Ministerio
de Educación, Cultura y Deportes, MECD, desembolsó
más de 50,000 córdobas para practicarse dos cirugías
en empresas médicas previsionales, una de ellas el Hospital
Militar.
Contó que vivió todo un calvario para practicarse
una cirugía en esta unidad de salud: “el Ministerio
de Educación me apoyó grandemente en una necesidad
que presenté, la orden era para una operación. Es
de Rosita y pasará mucho tiempo para que le hagan la operación”,
le dijeron.
“Soy militar, te voy a operar por fuera, a lo que respondió:
doctor, estoy dando los 30 mil córdobas, no me está
regalando la operación”, entonces le pidió más
de mil dólares para que la realizara un domingo, ya que es
médico de base y los días de semana por la larga lista
de espera, pasaría varios meses para que le operaran.
“Me hizo llegar varios meses y me maltrataba, si yo le daba
esa cantidad de dinero me operaba el domingo porque era militar
de base, y podía usar los quirófanos”.
Después de la operación quedó tan mal que pasó
nueve meses sin hablar, por lo que el MECD le apoyo nuevamente para
que se practicara otra cirugía en la Policlínica Oriental,
propiedad del Minsa.
Ahí di otros 20 mil córdobas y me dejaron peor, y
ahora ya no me quieren ni atender. “Hijo, este doctor te dañó,
por ética no te voy a decir el daño que te ocasionó”,
según le dijeron.
“Al desbaratarme me desligó el sistema nervioso, si
me hizo esto a mí van a dañar a otros por dinero;
soy pobre, los médicos dicen que ya no me puedo recuperar”,
señala.
El caso del docente es revisado por el Instituto de Medicina Legal,
hasta donde llegó con su denuncia; sin embargo, es escéptico
al momento de recibir una respuesta, pues, afirma que entre médicos
se protegen con el argumento que deben mantener la ética
profesional.
Intentamos en repetidas ocasiones obtener una versión de
la dirección del Hospital Militar, pero los encargados de
prensa del Ejército de Nicaragua no respondieron positivamente
a una solicitud de entrevista.Jubilados mal atendidos en clínicas
de garaje
Los jubilados también se quejan de una pésima atención
médica, de los largos tiempos de espera, y de un sistema
administrativo desordenado.
La Empresa Médica Provisional “Médicos Unidos”,
ubicada en Bello Horizonte, atiende a ancianos jubilados, en su
mayoría. De acuerdo con el jubilado Ariel Padilla, solamente
una vez al mes reciben citas médicas.
La infraestructura de la consulta externa para los pensionados es
una casa típica de residencial Bello Horizonte: una sala,
tres recámaras que sirven de consultorio, el espacio de la
cocina amoldado para la admisión, archivo de expedientes
y expendio de medicinas, que se hace en la misma vivienda.
Al menos otras 20 empresas que dicen llamarse clínicas previsionales
están “acomodadas” en las mismas condiciones.
La empresa previsional Médicos Unidos empezó a funcionar
como tal en 2000
El dolor de perder una cita
“No hay atención de emergencia para los jubilados ni
atenciones entre una cita y otra. Esto funciona como si las enfermedades
fueran programables, sobre todo en la etapa de la vida de los jubilados”,
resintió Padilla.
Pero lo peor es que si por fuerza mayor el jubilado pierde su cita
--o la olvida por la edad de la mayoría de ellos-- la pierde
para ese mes y la tendrá que volver a recibir sólo
si se la dan para un mes o más.
“Tal vez la mayoría de los jubilados no se ha percatado
de que están desfasando las citas, es decir, que desde hace
cinco a seis meses, las citas son cada cuarenta o cuarenta y cinco
días.
“Hay una lista de medicamentos y exámenes autorizados
por el INSS para los jubilados que fue emitida hace una año;
pero no se cumple a cabalidad”, expresó.
La finalidad de todo este manejo descrito, consideró, es
reducir costos a la empresa asignada por el INSS, cuya razón
social es el Centro Quirúrgico Médicos Unidos, S.A.
Otra queja es lo difícil que es para los asegurados conseguir
una cita, ya que cuando llegan en busca de atención, les
programan citas semanas y meses después de la consulta. Padilla
agregó que han informado de la situación a Fanny Vindell,
supervisora del INSS en la clínica, pero al parecer también
está sumida en las políticas que dicta Médicos
Unidos.
“La mayoría de los jubilados estamos inconformes con
este sistema, pero el INSS es el que tiene la palabra para cambiar
de clínica. Yo creo que al INSS no se le ha presentado una
situación real de los problemas que se están suscitando
en la realidad.
“Es decir, una evaluación, y al mismo tiempo un reclamo
donde se consideren las aspiraciones razonables de los pensionados,
cuyos ingresos son cada vez más pequeños por la inflación
y la disminución de la capacidad del córdoba respecto
al dólar”, expresó
Han maquillado el ambiente, pero…
De hecho, la gran mayoría de los jubilados tienen pensiones
muy pequeñas que apenas les ayudan para cubrir alguna de
sus necesidades. “Los médicos que atienden a los pensionados
piensan que debemos adaptarnos al sistema de Médicos Unidos
en todas sus medidas y políticas”, indicó.
Según relató, recientemente han mejorado el ambiente,
haciéndolo parecer más una clínica: “Dotaron
la sala de abanicos y la pintaron, porque ocuparon una casa contiguo
a la anterior”.
Para ser atendido se lleva control de la cita mediante una tarjeta
donde están anotadas todas las citas registradas y la hora.
Se solicita que el pensionado llegue 45 minutos antes de la hora
de la cita. Normalmente, toda la atención tarda no menos
de dos horas.
El número de pacientes que atiende diariamente los médicos
es de 30 a 40. Todo muy rápido y simplificado, muy mecánico
y automático, de acuerdo con los antecedentes.
“A mí me parece que la atención es baja y menos
que regular para un paciente pensionado. Habría que estudiar
más a fondo este asunto”, señaló.
Otro ejemplo de la ineficiencia y frustración de los asegurados
con el sistema, es el caso de Reynaldo Vallecillo Tapia, que padece
de múltiples malestares crónicos, y quien para ser
atendido en la Policlínica Oriental debe tardar mucho tiempo
en llegar al lugar
Asegurados sin opciones
Luego debe permanecer varias horas mientras espera por su consulta.
Según cuenta, cuando ha logrado que lo atiendan, le dicen
que regrese en dos meses.
“La atención que se recibe de parte de las empresas
médicas es indignante, porque al asegurado no le quedan opciones,
pues al firmar el contrato, firman un cheque en blanco y las empresas
se aprovechan y lo dejan sin opciones”, indicó Baca.
“Un trabajador cotizante del Seguro Social, si se enferma
está literalmente condenado a sufrir para recibir la deficiente
atención de la empresa”, señaló.
“Esto de las clínicas previsionales se inscribe como
una privatización solapada del sistema de salud en Nicaragua,
particularmente lo que se refiere al sector que atienden clínicas
médicas previsionales. Es inhumano y cruel este sistema privatizado,
donde los asegurados no reciben la atención adecuada”,
dijo.
Para Baca, sólo una minoría de las dolencias y medicamentos
de los asegurados están cubiertos por el sistema. “Por
los planes que tienen y la forma de operar de estas mal llamadas
clínicas previsionales, han hecho el negocio de su vida a
costa del dinero de los trabajadores”, señaló.
Mencionó que con todo el dinero que reciben y la deficiente
calidad de la atención que ofrecen, los dueños de
las empresas han edificado grandes infraestructuras hospitalarias.
Incluso el sistema público de salud, que tiene mayor cobertura,
también ha formado clínicas previsionales, y los que
llegan buscando salud pública, solo reciben la gran cantidad
de recetas
Salud como mercancía
“El gobierno no ha dado respuesta adecuada y correcta y han
ensalzado el sistema privado de salud. El INSS debería tener
una serie de hospitales. El ente rector de la salud es el Minsa,
y es quien ha avalado a las clínicas previsionales. Algunos
dueños, sin ser hipócritas, le han puesto empresa
médica, porque han visto la salud como una mercancía,
y no como un derecho de la población,
Indicó que el Ministerio de Salud no verifica si la atención
que reciben los asegurados es la adecuada, ya no digamos la atención
pública hospitalaria. La población atraviesa serias
dificultades para atender sus problemas de salud”, dijo.
Baca invitó a quienes se sientan afectados por las Empresas
Médicas a que visiten la sede de la Red Nacional de Defensa
del Consumidor, donde les brindarán asesoría legal
gratuitamente, “pues la atención médica que
ofrecen las clínicas previsionales está en coma. Los
asegurados constantemente se quejan de la falta de medicamentos”,
señaló.
Al respecto, Edda Callejas, Presidenta Ejecutiva del INSS, afirmó
que trabajan para la satisfacción de los usuarios. “Muchas
veces los usuarios nos dicen que no saben dónde está
el supervisor médico, y que cuando lo encuentran no les resuelve
su problema. Debemos replantearnos y ver cómo podemos tener
un rol beligerante, para que tanto las empresas médicas como
las unidades de salud puedan comprometerse a cumplir con un plan
de trabajo”, expresó.
Agregó que para ello realizan valoraciones y supervisiones
“in situ” que garanticen la calidad de la atención
que están brindando las empresas médicas con las que
el INSS tiene una relación contractual.
Indicó que deben trabajar en la certificación de las
unidades de Salud y las empresas médicas para garantizar
que tengan la capacidad técnica y resolutiva de administrar
el riesgo de salud para los asegurados y beneficiarios
Sancionan a Empresas Médicas
Durante las últimas semanas, el INSS ha sancionado al menos
a seis empresas médicas previsionales de la capital. Entre
las previsionales sancionadas se encuentran Cruz Azul, Centro Médico
Americano, Sermesa y El Redentor.
Estas previsionales fueron sancionadas porque los promotores, quienes
se dedican a conseguir contratos de trabajadores sin empresa médica
o que desean cambiarse de una a otra, obtenían ilegalmente
documentos de los asegurados y falsificaban sus firmas y los pasaban
a su empresa como si se trataba de nuevos contratos.
Los promotores lo hacían a fin de garantizarse una comisión
por cada contrato realizado. El INSS registra 49 empresas médicas
legalmente acreditadas, de las cuales 19 se ubican en Managua. En
total, el INSS reúne a más de 360,000 asegurados,
un 17 por ciento de la población total.
La doctora Silvia Escobar, directora de calidad del INSS, indicó
que cuentan con 41 médicos supervisores, los que deberían
encargarse de vigilar la calidad de la atención de las EMP.
“Analizamos de oficio la mortalidad en las empresas médicas,
y lo que se conoce como casos de mortalidad por queja. Hasta ahora
tenemos como 100 casos que se han analizado por quejas”, dijo
Clínicas del Minsa no son garantía.
Asegurarse en las Empresas Médicas Previsionales del Ministerio
de Salud, tampoco es una garantía. Al igual que en el sistema
público de salud, los pacientes están expuestos a
que la atención les sea negada a causa de las constantes
protestas que realizan los sindicalistas de estas clínicas.
Una de ellas es la Policlínica Oriental. Durante los últimos
tres meses se han realizado más de cinco tomas que han impedido
que los asegurados reciban la debida atención. Los trabajadores
han denunciado permanentemente que la Policlínica ha sido
utilizada por el director Boris Gutiérrez, como una empresa
familiar.
Juan Carlos Solís, sindicalista de la Policlínica,
indicó que las autoridades del Minsa han mostrado poco interés
en resolver los problemas administrativos que han denunciado en
la Policlínica.
La Policlínica Oriental es una empresa previsional adscrita
al INSS, propiedad del Ministerio de Salud, y cuenta con más
de 19 mil afiliados.
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