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27/8/06
24.08.06 – GUATEMALA
‘Hospitales en tensión: la precariedad
al desnudo’
Avancso *
Adital - Por Karen Ponciano*
Investigadora de AVANCSO
La huelga hospitalaria que se inicia hace unos meses en los más
importantes hospitales públicos de Guatemala, ha generado
un movimiento que desnuda la crisis en la que subsiste la red nacional
de servicios de salud. En este proceso - que ha tomado un cariz
conflictivo- se han evidenciado al menos cuatro elementos sumamente
preocupantes en términos de protección social y respeto
al bien común de la sociedad guatemalteca.
En primer lugar, es evidente que la huelga es solamente un síntoma
de la precariedad del Sistema de Salud Pública- una precariedad
que no es de ninguna manera coyuntural pero que se agudiza a inicios
de 2006. En enero y febrero de 2006 la impugnación por una
casa médica de un proceso de licitación adjudicado
a otras casas, frena el suministro trimestral de equipo médico
(de diversa naturaleza) al Hospital Roosevelt. Para buscar una salida
y evitar un desabastecimiento que pusiera en peligro el servicio
hospitalario, los directores y jefes de departamento del hospital
se reúnen con el responsable del mejoramiento y equipamiento
de hospitales del Ministerio de Salud. Con ese antecedente de diálogo
se llega hasta mayo, en medio de una situación francamente
crítica. Para muestra un botón: en los laboratorios
no había disponibilidad de reactivos sin los cuales no se
podían hacer las pruebas serológicas, lo que imposibilitaba
suministrar sangre y por lo tanto no se podía asistir a pacientes
que requieren transfusiones diarias, ni atender emergencias desde
casos complejos tales como complicaciones en partos hasta accidentes
menores. Si en lo mínimo era imposible cumplir con el mandato
deontológico que rige la ética laboral de todo médico,
es inimaginable pensar cómo los médicos iban a afrontar
la tarea de sostener todo el entramado hospitalario en esas condiciones.
Se trata no sólo del Roosevelt sino de una situación
que se ha prolongado -con un costo social altísimo- en la
mayoría de hospitales públicos y centros de salud
donde no existe una mínima infraestructura ni se cuenta con
recursos para proveer una atención de calidad, profesional,
científica y humana.
En segundo lugar, se ha hecho patente la negligencia e irresponsabilidad
administrativa por parte de los funcionarios del Ministerio de Salud
para proveer de mecanismos necesarios para afrontar la crisis. Han
sido los médicos quienes por sus propios medios, han realizado
gestiones de diversa índole llegando incluso en las últimas
semanas a proporcionar listas completas de insumos, a tramitar cotizaciones
de casa en casa médica, a cotejar inventarios, etc. Ante
la falta de acciones concretas del Ministerio de Salud -que ha venido
prometiendo una resolución de corto y mediano plazo a esta
crisis- los médicos se declaran en huelga para presionar
al gobierno a actuar conforme a las circunstancias, es decir frente
a una situación de emergencia nacional. No se trata en palabras
del Presidente de la República de "un berrinche de los
médicos por un par de tijeras", sino justamente de una
medida que busca colocar como prioridad de Estado la Salud de los
y las guatemaltecas. Después del acuerdo del 26 de julio
alcanzado por la Comisión de Alto Nivel (1), los médicos
regresaron a sus labores en el entendido en que en los siguientes
quince días el gobierno se comprometía 1) a proveer
los insumos más indispensables, 2) a agilizar una ruta viable
para equipar paulatinamente a la red hospitalaria, 3) a publicar
el acuerdo al que se había llegado y 4) a presentar ante
el Congreso una propuesta de acuerdo de excepción que permitiera
acelerar este proceso en un contexto de crisis. A tres semanas del
acuerdo, ninguno de los puntos se ha cumplido incluyendo la publicación
del mencionado acuerdo -publicado dos semanas más tarde de
lo previsto y con modificaciones. Existe a todas luces tanto un
vacío administrativo que no recupera los aprendizajes de
las experiencias de los contextos de emergencias que se han dado
recientemente (tales como la crisis del café o de la tormenta
del Stan) como una ineficiente ejecución presupuestaria que
hace más que imperativa la práctica de una auditoría
social.
A todo ello se le suma, en tercer lugar, una postura arbitraria
en el tratamiento de la crisis. Las amenazas del Gobierno orientadas
a cerrar todo espacio de negociación (mediante despidos,
levantamiento de actas, etc.) son un signo de la tónica con
la que se está manejando los ejes centrales de tensión
social. Es una práctica recurrente que no se vale de mecanismos
de argumentación sólida sino que utiliza las armas
del desprestigio deslegitimando las reivindicaciones de los médicos
que -por vocación- han pasado en promedio diez años
de su vida, preparándose y trabajando en el campo de la atención
y la promoción de la salud. Aún cuando el sistema
nacional de salud es uno de los instrumentos principales que la
sociedad guatemalteca tiene en materia de protección social,
siendo la salud un derecho constitucional inalienable, el actual
gobierno ignora totalmente las deficiencias expuestas promoviendo
-por omisión- el desmantelamiento del sistema de salud pública.
Finalmente, las políticas públicas en este ámbito
se han caracterizado por una modalidad liberal restrictiva de acceso
a la salud que mantiene a la gran mayoría de la población
en una situación de sobrevivencia -donde el "cuídese
quien puede y tiene los medios" es la norma. No estamos únicamente
asistiendo al deterioro del sistema hospitalario público:
estamos asistiendo a un paulatino desmantelamiento de los pilares
de la protección social (salud, educación, trabajo,
etc.). Estamos enfrentando, como escribe Robert Castel, un auge
de la inseguridad social. Es, sin duda alguna, una condición
alimentada por un proceso de reindividualización del ámbito
de lo social, reemplazando las políticas públicas
en materia social por estrategias comerciales y por sistemas de
financiamiento privado (como en el caso de los seguros médicos)
que generan desigualdad.
Nota:
[1] Se trató de un diálogo entre la Comisión
Interinstitucional (Representantes del Colegio de Médicos,
representantes del sindicado de médicos, representantes de
los residentes de los hospitales Roosevelt, y San Juan de Dios,
y representantes de la USAC) y la Vicepresidencia de la República.
* Para "Buenos Días" en Radio Universidad. Área
de Estudios sobre Imaginarios Sociales
* Asociación para el avance de las ciencias sociales
en Guatemala
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