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28/8/06
Cubasolidaridad
http://cubasolidaridad.org
Los nuevos "médicos descalzos"
Hernando Calvo Ospina
Periodista colombiano, autor de los libros "Disidentes o Mercenarios"
y "Bacardi. La Guerra Oculta"
Apenas constatada la magnitud del desastre humano que dejó
el pasó del huracán "Katrina", agosto-septiembre
2005, la gobernadora de Louisiana, Kathleen Babineaux, pidió
ayuda urgente de personal médico. Inmediatamente el gobierno
cubano respondió ofreciendo poner en Louisiana, Mississipi
y Alabama, en un máximo de 48 horas, un contingente de 1.600
médicos especializados para actuar en este tipo de circunstancia.
Ellos llevarían 36 toneladas de medicamentos y otros recursos
necesarios. Todo como ayuda humanitaria. Ese ofrecimiento, ni el
realizado directamente al presidente George W. Bush, obtuvieron
respuesta.
Aún estaba latente la tragedia del "Katrina", cuando
el 8 de octubre del 2005 se produce en Pakistán uno de los
peores terremotos de la historia, creando un drama humano y sanitario
de inmensas proporciones, particularmente en las regiones más
pobres y aisladas del norte del país. El 15 de octubre llegaron
los primeros 200 médicos cubanos con varias toneladas de
equipos de emergencia. Ante la gravedad de la situación,
pocos días después se fue enviando desde la Isla lo
necesario para armar y equipar 30 hospitales de campaña.
No fueron pocas las regiones a donde por primera vez llegaba un
médico. No faltaron los pobladores que descubrían
la existencia de humanos de piel negra, llegados de un lugar llamado
Cuba.
Para no contrariar la tradición, las cubanas se cubrieron
el pelo. Ellas fueron el 44% de los casi tres mil médicos
que estuvieron desplazados hasta mayo 2006, apoyados por compatriotas
paramédicos, ingenieros y técnicos. Tan solo en el
hospital de campaña ubicado en Data, los profesionales de
la salud llegaron a ser 32 mujeres y 23 hombres, dirigidos por una
colega mulata. Ahí se asentaron desde el 12 de noviembre,
teniendo que empezar por adaptar el terreno de lo que había
sido un campo de maíz con la ayuda del Ejército pakistaní,
y bajo un intenso frío glacial. La necesidad de atención
médica y la interrelación lograda en tan poco tiempo,
a pesar de las grandes diferencias culturales, permitió que
muchos pakistaní aceptaran que un cubano sanara a su esposa
o hija.
A primeros de diciembre esas comunidades fueron declaradas libres
del riesgo de epidemias. Para fines de abril 2006, a pocos días
de su partida, el equipo médico cubano había atendido
a millón y medio de personas, mayoritariamente mujeres, habiendo
realizado unas trece mil intervenciones quirúrgicas. Aunque
la mayoría de los pacientes fueron atendidos en sus lugares
de residencia, con el material traído desde Cuba e instalado
en casi todos los 30 hospitales de campaña, se lograron realizar
análisis de laboratorio, rayos X, ultrasonidos, electrocardiogramas,
además de cirugía ortopédica. Unos pocos pacientes
con traumas en extremo complicados fueron trasladados a La Habana.
Estructuración de la ayuda médica masiva de Cuba
En 1998 el gobierno cubano empezó a estructurar la ayuda
médica masiva a pobladores de países pobres afectados
por desastres naturales. Fue a partir del paso de los huracanes
"George" y "Mitch" por Centroamérica
y el Caribe que Cuba ofrece sus médicos y técnicos
para trabajar en los "Programas Integrales de Salud".
República Dominicana, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Haití
y Belice, aceptaron la ayuda.
Ante el desastre humanitario que produjo el huracán "George"
en Haití, el gobierno cubano ofreció enviar todos
los médicos que fueran necesarios, proponiendo al gobierno
francés de aportar parte de los medicamentos que los pobladores
de su ex colonia necesitaran. París nunca contestó:
prefiriendo enviar tropas. Cuba, entonces, envió sus médicos
-2.500 desde 1998- y las toneladas de medicamentos que su débil
economía le ha permitido.
Por su efectividad sanitaria, la gratuidad total del servicio, y
el hecho de que los médicos atienden en zonas donde no van
los galenos nativos, el programa fue requerido por otros países,
especialmente africanos. Los médicos, que reciben el salario
de su gobierno, se comprometen a no interferir en los asuntos de
política interna, así como a respetar las leyes y
costumbres. Para el 2005 ya eran los pobladores de las zonas más
humildes de 6 países de América Latina, y 20 de África
los beneficiados. Se atendieron, hasta fines del 2005, más
de medio millón de partos, 1.657.867 intervenciones quirúrgicas,
y aplicado casi 9 millones de vacunas.
Cuba envió su primera brigada médica internacional
en 1963, apenas cuatro años después del triunfo de
la Revolución, y precisamente a la Argelia recién
liberada del colonialismo francés: 58 galenos y técnicos.
Desde esa fecha y hasta fines del 2005 ya habían sido unos
100 mil los médicos y técnicos de la salud que han
prestado sus servicios en 97 países, especialmente de África
y América Latina. Hasta marzo del 2006 habían 25.000
profesionales en 68 naciones.A ello se debe de sumar la atención
brindada en su propio territorio. En Cuba fue tratada aquella niña
que desnuda corría por una carretera llorando, con la piel
quemada por los bombardeos con "NAPALM" del Ejército
estadounidense en Vietnam, y cuya escena impactó terriblemente
al mundo. Cuba fue el único país que recibió
19 mil niños y adultos, de las tres repúblicas soviéticas
afectadas por el accidente nuclear de Chernobil, en 1986. La mayoría
fueron atendidos en los momentos en que Cuba pasaba la peor crisis
económica de su historia, al haber desaparecido, precisamente,
la Unión Soviética que había sido su primer
socio comercial, mientras Estados Unidos le reforzaba el bloqueo
económico.
Propuestas cubanas para la lucha contra el SIDA a nivel mundial
Cuba no es solo uno de los países que más ha desarrollado
programas de prevención y medicamentos para combatir el SIDA,
sino que cuenta con uno de los índices de contagio más
bajo: 0.09%, que contrasta con el 0.6% de Estados Unidos. Por ello,
durante la sesión extraordinaria de la Asamblea General de
la ONU sobre el tema, julio 2001, su gobierno fue el único
que hizo ofrecimientos concretos e inmediatos para ayudar a frenar
la epidemia: "Los médicos, pedagogos, psicólogos
y otros especialistas que se requieran para asesorar y colaborar
con las campañas de prevención del SIDA y otras enfermedades.
Los equipos y kits de diagnósticos necesarios para programas
básicos de prevención del SIDA. Además el tratamiento
antirretroviral para 30.000 pacientes..." Y si el proyecto
se quisiera ampliar, como debería de ser, "Solo sería
necesario que la comunidad internacional aporte las materias primas
para los medicamentos. Cuba no obtendría ganancia alguna,
y aportaría los salarios de su personal..." La respuesta
ha sido casi nula y el flagelo no se detiene. De todas maneras,
en 8 países de África y 6 de América Latina
se ha desarrollado el proyecto "Intervención educativa
sobre VIH/sida", que ha permitido 15.516 programas radiales,
2.097 programas televisivos, además de consultar 208.100
pacientes y ofrecer capacitación directa a 529.700 trabajadores
de la salud.
"Barrio Adentro" y "Operación Milagro"
Poco después de haber llegado al gobierno, el presidente
venezolano Hugo Chávez Frías firmó un acuerdo
con el cubano. Este permitió adelantar un programa masivo
de salud llamado "Misión Barrio Adentro", establecido
en los barrios y regiones más pobres del país. Para
ello llegaron 14 mil médicos cubanos, que han convivido el
día a día con los pobladores.
Luego, los dos gobiernos emprendieron la "Operación
Milagro", que en diez meses del 2005 devolvió la vista
a 79.450 venezolanos. Muchos de ellos eran prácticamente
ciegos. A ninguno le costó un centavo, aunque debían
de viajar a Cuba para la operación. Entonces se amplió
la "Operación": Hasta marzo 2006 se habían
realizado 210 mil intervenciones quirúrgicas a latinoamericanos
y caribeños afectados de ceguera, cataratas y otras deficiencias
visuales. A mediados del 2005, en tan solo 81 días, el número
de caribeños pobres operados en Cuba fue de casi 4.300. Venezuela
aporta los recursos económicos, y Cuba los especialistas,
el material de operación, y la infraestructura para tenerlos
en su territorio mientras dura el tratamiento.
En el mundo, hasta ese momento, ningún gobierno, entidad
privada, u organismo internacional había logrado estructurar
un programa que diera respuesta efectiva y en gran escala a los
necesitados. Y dentro de los planes de la "Operación
Milagro" está el de trasladar hasta Cuba a estadounidenses
y europeos de escasos recursos económicos para curarlos.
Y que no son pocos. Según lo proyectado, se aspira a operar
de los ojos hasta un millón de personas al año. Parecen
cifras irreales, pero en Cuba existen especialistas que, con la
alta tecnología con que se cuenta, pueden operar hasta 50
pacientes en diez horas.
A pocas horas de posesionarse, el primer acuerdo internacional que
firmó el mandatario Evo Morales fue con el presidente Fidel
Castro. En él se acordaba crear una unidad cubano-boliviana
para atención oftalmológica gratuita a la población.
Cuba aportará los especialistas y equipamiento. Además
del Instituto Nacional de Oftalmología de La Paz, recién
equipado por Cuba, también se contará con un centro
en las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz. Esto se sumaría
a lo que ya vienen realizando 60 especialistas cubanos dentro de
la "Operación Milagro", que ya han tratado a 5.500
personas en la misma Bolivia, campesinos en su inmensa mayoría.
En este y otros programas participarán los jóvenes
médicos bolivianos que se gradúan en la Escuela Latinoamericana
de Medicina, ELAM.
La Escuela Latinoamericana de Medicina
En 1998, mientras Cuba empezaba a enviar médicos al Caribe
y Centroamérica, inauguró la ELAM. Ubicada en una
antigua base naval, a las afueras de La Habana, tiene como tarea
el formar a jóvenes provenientes de familias pobres. En la
formación participan todas las 21 facultades de medicina
con que cuenta Cuba. Aunque esta pequeña nación invierte
cuatro veces más en educación que en defensa, caso
único en el continente latinoamericano y quizás del
mundo, el proyecto fue tomado inicialmente como descabellado, pues
apenas la economía intentaba salir de la crisis. Pero ya
en julio 2005 se graduaban los primeros 1.610 médicos latinoamericanos.
Hasta comienzos del 2006, la ELAM contaba con unos 12.000 estudiantes:
10.209 de 24 países latinoamericanos y caribeños (incluidas
63 etnias indígenas), 65 jóvenes de Estados Unidos,
777 de África subsahariana, 42 de África del norte
y Medio oriente, 61 de Asia, y dos de Europa. Cada año ingresan
unos dos mil jóvenes, que tienen asegurada la formación,
la alimentación, el alojamiento, y los elementos básicos
para la práctica. Todo gratuito. El único compromiso
con el gobierno cubano es de tipo moral: que regresen a brindar
los conocimientos a sus comunidades de origen.
Dentro de los planes conjuntos con el gobierno de Venezuela, está
el de graduar gratuitamente a 10 mil médicos anuales latinoamericanos,
o sea cien mil en diez años, y no sólo en academias
de Cuba, pues se está preparando la infraestructura en la
propia Venezuela.
Las campañas contra el programa humanitario cubano
Pero ya en varios países gremios médicos y de oftalmología
han lanzado campañas contra estos aportes urgentes y humanitarios.
En el informativo del Consejo Argentino de Oftalmología se
decía de los oftalmólogos cubanos: "Ni sabemos
si son médicos". Aunque el 20 de febrero 2006 se reconocía:
"La operación Milagro recluta pacientes de bajos recursos
de distintos lugares del mundo, preferentemente de Latinoamérica
y el Caribe, donde comenzó. Con este programa se trata de
devolverle la vista a seis millones de personas que padecen de cataratas..."
Pero inmediatamente pasaba a mentir para denigrar: "Esta técnica
realizada en Cuba no posee ningún aval científico
internacional..." El Consejo de Oftalmología, aparte
de anunciar que va a "iniciar gestiones" con algunas organizaciones
no gubernamentales caritativas para que financien un programa medianamente
parecido, brinda como alternativa el pedir a quienes padecen de
retinosis pigmentaria, de comunicarse con la institución,
donde "encontrarán respuesta con la seriedad y respeto
que todo paciente merece..."
En abril 2005 una decisión judicial del Estado brasileño
de Tocantins obligó a partir a 96 médicos cubanos
que trabajaban en 28 localidades dentro de un programa de salud
familiar. El gobernador no estuvo de acuerdo pero nada pudo hacer,
fuera de "reconocer el valor profesional de los médicos,
quienes aquí estuvieron muy bien recibidos y sólo
tenemos que agradecerles". La demanda fue instaurada por el
Consejo Regional de Medicina. En la sentencia "el juez comparó
a los médicos cubanos con curanderos".
Las protestas y presiones políticas de los gremios aumentan
en la medida que ven la avalancha de jóvenes que vendrán
desde las universidades cubanas a competirles, pues aunque lo nieguen,
ellos saben de la buena reputación que tiene la medicina
cubana. El temor es profesional pero también económico,
al existir la gran posibilidad de que los nuevos galenos rebajen
extremadamente las tarifas o hasta regalen parte de sus servicios.
Y así la atención médica dejaría de
ser un servicio elitista y comercial.
Ya se amenaza hasta con no reconocer los títulos obtenidos
en Cuba. O como sucede en Chile, donde muchos de los jóvenes
que se graduaron en el 2005 no han podido registrar sus títulos
por el precio tan elevado de los timbres y demás trámites
burocráticos. Pero como dice la BBC, si los colegios médicos
en América Latina se obstinan en oponerse, "les podría
resultar difícil lograr el apoyo de una población
que cada día tiene menos acceso a los servicios de salud
y para la cual este proyecto aparece como una pequeña luz
en la oscuridad."Sin embargo, la situación más
difícil es para los estudiantes de nacionalidad estadounidense,
pues ellos se arriesgan a una condena de 10 años de prisión
y multas hasta de 250 mil dólares, porque las leyes del bloqueo
prohíben hasta una visita a Cuba. Ello, a pesar de lo necesarios
que serían para un país con 40 millones de personas
sin cobertura médica, y donde formar un médico cuesta
300 mil dólares.
Aunque algunos siguen tomando todo este aporte humanitario de Cuba
como una "hábil maniobra" de Fidel Castro, las
declaraciones de un "diplomático occidental" a
la cadena BBC no estarían lejos de la realidad: "se
trata de una iniciativa con tantos beneficiados que bien podría
ser aplaudida incluso por sus enemigos políticos".
Fuente: Le Monde Diplomatique
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